ELECTRÓLISIS SALINA


 

La cloración salina es una simple reacción de electrólisis a partir del agua de la piscina con una ligera concentración de sal común, aproximadamente 5 gramos por litro, esta cantidad de sal es prácticamente imperceptible por el bañista (el agua de mar es 6 veces superior). Por medio de la aportación de una diferencia de potencial en unos electrodos se produce una reacción a partir de la sal y el agua en la que se forma hidróxido sódico y cloro gas. Este en presencia del agua forma un desinfectante que es el ácido hipocloroso.

En esta cadena de reacciones también obtendremos Oxígeno desinfectante natural que potencia la eliminación de microorganismos secundarios. Y por último a partir de la neutralización entre la sosa y el ácido clorhídrico se volverá a formar de nuevo la sal estableciendo un circuito cerrado.

Beneficios:
Ahorro de compuestos químicos derivados del cloro. Ahorro económico reducidos a menos de la quinta parte.
Ahorro en trabajos de mantenimiento. Únicamente es necesario limpiar los electrodos para asegurar un correcto funcionamiento del equipo.
Mayor seguridad al evitarse la manipulación de productos químicos derivados del cloro.
La sal es un antiséptico suave y natural que no destiñe los trajes de baño ni estropea el cabello, n o irrita los ojos , , no reseca la piel. Eliminamos el olor y sabor tradicional del cloro

Inconvenientes
Precisa el vaciado de la piscina para trabajar con agua nueva
Coste del aparato de electrólisis
Requiere de un cierto espacio para su instalación
No puede hacer frente a una demanda excesiva de desinfectante

Recomendaciones
Disponer de un equipo con electrodos autolimpiables
Disponer de controlador de pH y dosificador de ácido si queremos estar tranquilos.